Personalmente, en los últimos años desarrollé una completa intolerancia a lectura de cualquier obra de ficción. Aunque me apena, simplemente no logro leer durante más de veinte o treinta minutos. Las únicas excepciones han sido Thomas Bernhard y Eugenio Cambaceres. El primero me fascina por su estilo idiosincrático (un sólo párrafo de ochenta, cien páginas que profundiza -verdaderamente lo hace- en los pensamientos del narrador-autor -todo lo que leí de él tiene rasgos autobiográficos), muy en la línea del stream of conscioussnes, supongo. "El sobrino de Wittgenstein" es excelente (y triste). El segundo plasma una visión cínica, elitista y repleta de humor de la sociedad argentina de fines del siglo xix, rebosante de inmigrantes que para Cambaceres son lo peor de Europa ("En la sangre"). Mucho racismo científico, y, también, cierto fatalismo (desarrollado encomiablemente en "Sin rumbo").
Olvidaba a Houellebecq. Si bien tengo la impresión de que sus textos tienden a parecer una reiteración de los mismos planteamientos, su estilo es disfrutable, y su diagnóstico de la realidad contemporánea (de Europa occidental y los EEUU, especialmente), aunque controversial, me parece relativamente acertada. Leí prácticamente todas sus novelas, y "Extensión del dominio de la lucha" me sigue pareciendo la mejor. "Plataforma" es muy buena, aunque creo que no es su título más reconocido.
>>4721>Herman HesseNo sé por qué, pero siento que "Siddharta" (cuyo tratamiento del budismo mr parece superficial) y "Demian" son de lo más insufrible que he leído. ¿Qué aspectos de su obra te atraen más? Quizá debería darle otra oportunidad.